Autor: JARM
Luego de la crisis financiera mundial muchos países del planeta entraron en recesión, y Venezuela no se escapa de esta, ya que como bien sabemos los precios del crudo se desplomaron bruscamente en el mercado y siendo Venezuela un país monoexportador de petróleo era lo mas lógico que sucedería. El precio del petróleo, el producto que provee 92% de las divisas que ingresan al país, cae desde un promedio de 110 dólares en el tercer trimestre de 2008 hasta 64 dólares en el tercer trimestre de este año. Conjuntamente con la caída de los precios del crudo cabe destacar que se efectuaron grandes recortes en la producción debido a las medidas tomadas por la OPEP en tratar de mantener un precio justo y equilibrado.
Según las cifras del BCV el PIB petrolero se desplomo un 9,4 % en el tercer trimestre. Por su parte el PIB no petrolero se redujo un 3% en este periodo, afectado por una reducción importante de 9,2 % en la actividad manufacturera (que fue una de la más golpeada), el comercio 11% y la minería 18%. Es por ello que técnicamente el mayor productor de crudo sudamericano ha entrado en recesión.

La actual crisis económica ha evidenciado que nuestro modelo de desarrollo se encuentra en entredicho. Creíamos que la escasez era una historia de nuestros abuelos, pero basta chocar con la realidad para advertir que ya no cabe pensar en el bienestar como una mera acumulación material sin medida, advierte Alfonso Dubois. El presidente del Instituto de Estudios y Cooperación Internacional Hegoa asegura que hay redefinir ese concepto para que nuestra sociedad condicionada por la lógica del mercado se guíe por otros valores como el de la fraternidad y sea viable». Este planteamiento fundamenta su comunicación para el XVII Congreso de Eusko Ikaskuntza, esta semana en el Palacio Europa de Vitoria.
La solidaridad es uno de los ejes de este encuentro, que gira en torno al lema de la innovación como medio sustancial para obtener un progreso social sostenible. Pero, ¿de qué hablamos cuándo nos referimos a solidaridad, se pregunta este profesor de Economía Internacional de
A su juicio, el reto es enorme. Más allá de la resolución de puntuales perturbaciones financieras, las desigualdades sociales que sufre el planeta y la creciente escasez de recursos llaman a una reflexión sobre la elaboración de una fórmula sostenible de desarrollo que supere las visiones locales que no parecen ver lo que sucede más allá de nuestras fronteras No cabe aceptar tranquilamente que se produzca un récord histórico de personas hambrientas o que se rompan las tendencias de decrecimiento de la pobreza.
Sacrificio necesario
Aparentemente, proporcionar un futuro mejor a tantos desposeídos demanda un sacrificio de quienes gozan de privilegios. ¿Sacrificio? Evidentemente, el bienestar que tenemos unos pocos no es sostenible, pero habría que reflexionar si es el mejor o si cabe hallar otro modo más satisfactorio, aduce y apuesta por un concepto capaz de satisfacer a todos, y que esté regulado por la fraternidad. Porque sin ella, la igualdad y la libertad quedan como ejercicios formales de derechos que no sirven para crear nada.
Esa nueva definición tendría que contar con una dimensión individual y colectiva: Hablamos de un modo de vida que merece la pena, donde hay mayor capacidad para ser libre y optar, y que no se rige por el mercado. Explica cómo suele sugerir a sus alumnos que hagan un repaso a su vida y recuerden aquellos momentos en los que se han sentido bien sin necesidad de comprar nada. Si lo hiciéramos, nos llevaríamos una sorpresa, previene. El bienestar de la acumulación es tan sólo una huida hacia adelante.
Sin embargo, el ponente lamenta que la gobernabilidad del mundo radique aún en los datos y no en los objetivos. Se crean órganos para dirigirnos que no responden a criterios de justicia, y alude al G-20. No se basan en la preocupación por la equidad. Desgraciadamente, el escenario internacional no alienta el optimismo. El docente cree que nos encontramos en el mejor momento para impulsar las virtudes cívicas. La dura realidad nos obliga a gestionar de forma común. Sin embargo, mantenemos las desigualdades haciéndolas más o menos viables.
Autor: César Aristimuño
En su columna publicada hoy en El Mundo Economía & Negocios, César Aristimuño explica la importancia de practicar la educación financiera en la familia para alcanzar un mayor crecimiento y bienestar personal. Esta es su columna completa:
La educación financiera (EF) es un tema poco común en la familia, donde se suele hablar de todo menos de cómo manejar el dinero. En la medida que aumente la EF de los miembros de la familia las oportunidades de crecimiento y bienestar crecerán. Aunque tu núcleo familiar sea pequeño y tengas o no hijos, desarrollar una buena cultura financiera es la mejor herencia que puedes dejar, pues ello impedirá futuros endeudamientos y el manejo inadecuado de las finanzas. Recuerda que la pobreza tiene muchas causas y una de ellas es la falta de educación financiera.
Las conversaciones abiertas en la familia sobre los deseos e inquietudes financieras, así como los medios y herramientas que existen para lograrlas, son vitales a medida que los intereses, prioridades y poder adquisitivo de los miembros de la familia cambian a través de los años.
Es recomendable que las parejas sepan de dónde viene y a dónde va el dinero de la familia, conocerlo garantiza una situación justa y reduce la tensión de enfrentarse por temas económicos. Hay que evitar los conflictos en el hogar causados por dinero, de allí la importancia de saber cómo conversar de este tema con los adultos de la familia. Por ejemplo, no hay que hablar de situaciones financieras si alguno de los dos está cansado o enfermo.
Se debe eliminar cualquier distracción, como los televisores, los teléfonos, los localizadores, etc., cuando esté hablando de dinero. Manténganse unos a otros informados con frecuencia sobre los activos y gastos individuales, así como cualquier cambio para evitar sorpresas. Observa cuidadosamente tu situación financiera, haz un plan para permanecer próspero y apégate a él. Sea positivo y constructivo a la hora de resolver cualquier problema. Eviten culparse unos a otros por las diferencias financieras o problemas que pudieran surgir. Cuando hablen de tarjetas, háganlo sobre cómo utilizarlas responsablemente.
Es fundamental entender que la tarjeta de crédito no es dinero gratis. Recuerden que el dinero que se genera a través de la educación financiera, es el que dura y permite el permanente bienestar. El dinero que se gana por suerte, herencia, lotería usualmente no dura si no hay educación financiera que permita la disciplina y administración eficiente de dichos recursos. Donald Trump y Robert kiyosaki dicen lo siguiente: “La verdadera solución a la pobreza mundial es la educación financiera, no el dinero. Si el dinero pudiera resolver la pobreza, donarían el suyo”.
Soy de los que pienso que todos los jóvenes de secundaria deben empezar a aprender sobre el manejo de las finanzas personales. Si se les enseñara el significado de las deudas, las tarjetas de crédito, el ahorro y la importancia de las inversiones, muchas de las crisis financieras no habrían sucedido, a la vez que tendríamos ciudadanos más responsables, prósperos y con capacidad de generar mayor bienestar a los suyos y contribuir de manera mucho más efectiva al desarrollo del país. A mayor educación financiera más prosperidad y bienestar. ¿Usted ya empezó?

A partir de este lunes 9 de noviembre y hasta el 29 de diciembre del año 2009, estará disponible en la página electrónica de
Según señala Cadivi en su página web, este proceso lo deben llevar a cabo los usuarios que posean actualmente una solicitud de autorización de adquisición de divisas para el pago con tarjetas de crédito, efectuados con ocasión de viajes al exterior.
Deben tener además el estatus “tarjeta activada” y un viaje programado próximamente.
Este procedimiento también deberán seguirlo quienes se encuentren fuera del país, con estadía que supere el primero de diciembre de 2009.
De esta manera las solicitudes que se encuentran actualmente en dicho estatus, continuarán activas durante el período de transición para la implementación del nuevo mecanismo de autorización de adquisición de divisas.
Para efectuar este procedimiento los usuarios deben ingresar a la página electrónica de la institución, www.cadivi.gob.ve, y en el panel derecho de la pantalla seleccionar la opción “Para notificación de viaje”.